«Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás, no hay dos fuegos iguales» Eduardo Galeano: escritor utuguayo.
En esta isla no lejos de Puerto Rico, un investigador intentó con una especie de “magia” establecer un juego con los delfines y escogió a este difícil mamifero marino, para un estudio científico de gran envergadura, pero ¿por qué lo hizo? la respuesta se encuentra en los manuales de “anatomía comparada” y en las aficiones del Doctor John Lilly.
El asunto empezó en el mes de mayo de 1.959 en Estados Unidos, cuando el doctor John C. Lilly fundó una sociedad llamada Instituto de Investigaciones sobre las Comunicaciones entre las Especies para referirse a loa animales, mientras pensaba que el peso del cerebro humano es de 1.250 gramos para una talla media de 1,72 metros, y el de los delfines más comunes es de 1.700 para una talla de 2,5 metros; al comparar estas cifras con las de los simios y los prehomínidos se llegó a una gran sorpresa: “el cerebro del chimpancé pesa en término medio 350 gramos mientras el de los primates de otros tiempos y el “hombre de Java” no pasaba de los 900 gramos”; aunque no pudo establecerse una relación directa entre sus características anatómicas e inteligencia animal, en el momento de escoger a un conejillo de indias para estos experimentos eligió al delfín.
El método para aprender a hablar con el delfín fue muy complejo, el doctor Lilly sostenía la hipótesis de que “el lenguaje propio de cada especie puede producir los mismos efectos que el lenguaje humano en el hombre, ej. un delfín colocado en un estado de privación acústica, en un silencio absoluto como el “cósmico” (para los astronautas) acabará por encontrar cierto placer el escuchar el único lenguaje del que dispone, o sea el de sus cuidadores”.
La experiencia imaginada por el doctor Lilly consistía en ofrecer al delfín “una grabación de voz humana contando del 1 al 5, cada vez que emitía uno de sus sonidos característicos, el delfín prisionero agradecía esos sonidos ofreciendo un variado repertorio de sonidos que fueron cuidadosamente registrados, mediante complicados aparatos sumergidos en el agua”.
Que un delfín intentara imitar el lenguaje humano no sería altamente sorprendente, porque ya se conocían casos de loros y cotorras; sin embargo, para los investigadores lo realmente extraordinario sería que “Lizzie” un delfín cautivo y sujeto a esas experiencias, no solo imitó la voz de sus guardianes, sino una serie de nuevos sonidos que dejó perplejo al equipo del doctor Lilly llegando a la increíble conclusión de que “Lizzie” el delfín, quería comunicar algo de carácter ¡urgente y asombroso! …en una especie de código o lenguaje de tipo “binario” semejante al usado en los cerebros electrónicos.
Mucho tiempo después en la grabación efectuada el 16 de abril de 1.960, se llegó a esa conclusión:” el 20 del mismo mes, el delfín moría de una infección intestinal con gran decepción para el doctor Lilly al ver desmoronarse su experiencia, porque quizá Lizzie en esos momentos intentaba a su modo, transmitir un mensaje sobre la indisposición que lo llevó días después a su muerte.
Hay un informe científico que dice: “una investigación de la Universidad John Hopkins de Estados Unidos identificó a los “bonobos” una especie de chimpancé que pueden percibir la ignorancia de los otros y comunicarse para corregirla; antes de este descubrimiento, esta característica se creía exclusiva de los seres humanos.
“El hombre con su verdadera inteligencia ha de encontrar el medio de comunicarse con ellos… esto no es solo fascinante sino práctico, desde el punto de vista de la Ciencia y la Técnica, hasta lograr la elaboración de un código universal que permita una eventual comunicación con seres extraterrestres, las perspectivas son innumerables; debemos comprender a nuestros amigos los animales, y habremos dado un gran paso en la conquista de los misterios de nuestro Universo; el estudio del psiquismo animal y del psiquismo inhumano, podría proporcionar una extraordinaria sorpresa al orgulloso ejemplar que domina al mundo” han dicho los estudiosos del tema.
*Santo Tomás es la isla principal de las Islas Vírgenes de los Estados Unidos.
Medellín abril 21 de 1.989
Yolanda Ramírez Z.